Para mi proyecto de investigación-acción
realice una clase de dos lecciones (80 minutos), de la Tabla Periódica, los
estudiantes fueron adultos de 20 a 50 años (cuatro mujeres y seis hombres),
todos de una zona rural, el nivel académico de la mayoría de
esta población era primaria completa, algunos no la completaron y otro
solo iniciaron la secundaria, a pesar de esto, todos estaban dispuestos a
aprender, fueron muy participativos, hacían preguntas del tema y realizaron las
actividades.
Para iniciar la
clase realice algunas preguntas como si alguna vez habían visto una tabla
periódica, algunos no las conocían, esto me motivo más, les entregue una tabla periódica (solo con los símbolos
de cada elemento) a cada uno y comencé a explicarles cada parte de la tabla, debían anotar
los periodos, grupos familias y algunas características de elementos según correspondía
y como se los indicaba, les preguntaba constantemente y aclaraba sus dudas en
el momento, durante el desarrollo de la clase se dispersaban un poco, ya
que son conocidos comenzaban a hablar, pero con una llamada de atención fue
suficiente, una de las actividades que realice consistía en darles a cada uno
características de elementos específicos, como la familia, el grupo, el
periodo, si es representativo o no, si es metal, no metal o metaloide; con esto
debían identificar el elemento correspondiente en la tabla periódica, cada
estudiante paso al frente a identificar el elemento que le correspondía; al
comienzo no querían pasar al frente, luego se sintieron más cómodos y era más
natural. Para finalizar realizaron individualmente una práctica la cual
resolvieron muy bien, esta constaba de una serie de preguntas sobre la tabla
periódica; todo visto en clase, muy pocos tenían dudas, el resto la resolvieron
si ayuda; esta práctica fue mi instrumento de evaluación, según los resultados
fue un éxito.
Para mí fue una
experiencia diferente y única, fue muy satisfactoria ya que al terminar
verdaderamente se notaba que aprendieron algo nuevo y que les había gusto, el
proceso enseñanza-aprendizaje se realizo correctamente, logre transmitir
conocimientos a personas
que decían que ni ellos creían que aprenderían algo así; con esto queda
demostrado que no hay edad para aprender siempre y cuando exista motivación y
dedicación.
Los docentes
debemos ser guías en la construcción del conocimiento, transmisores de valores
para la formación de personas integrales, que posean confianza en sí mismos y
crean que son capaces de lograr lo que deseen.